Carboxiterapia facial precio en Madrid
Carboxiterapia facial
Este gas dióxido de carbono es completamente seguro en las cantidades empleadas para fines estéticos. El cuerpo humano, de hecho, produce CO₂ como parte de su metabolismo normal. Al aumentar la concentración local de CO₂, el organismo responde incrementando el flujo de sangre y, por ende, el aporte de oxígeno. Este principio se conoce como “efecto Bohr”, que describe la liberación de oxígeno en zonas con mayor nivel de dióxido de carbono.
- La circulación se mejora considerablemente
- La piel recupera la luminosidad y esplendor
- Se unifica y reafirma el tono de la piel
- Se pueden tratar las bolsas de grasa y las ojeras de color oscuro
- Mejora la formación de colágeno mejorando la elasticidad de la piel
- Destrucción de células grasas por el efecto lipolítico
Mecanismo de Acción
- Vasodilatación: El CO₂ provoca una expansión de los vasos sanguíneos, aumentando el flujo de sangre hacia el área tratada. Esto permite que llegue más oxígeno y nutrientes esenciales a las células cutáneas, acelerando su regeneración.
- Aumento de la Oxigenación Local: Con la mayor llegada de sangre, también crece la concentración de oxígeno en la zona. Este oxígeno extra es fundamental para la reparación tisular y la producción de colágeno.
- Estimulación del Colágeno y Elastina: Al recibir un aporte extra de nutrientes y oxígeno, los fibroblastos (células responsables de la producción de colágeno y elastina) trabajan de forma más eficiente, reforzando la estructura de la piel y reduciendo las líneas de expresión.
- Efecto Antiinflamatorio y Drenante: El incremento del flujo sanguíneo facilita también la eliminación de toxinas y la reducción de procesos inflamatorios en los tejidos, lo que se traduce en una piel con aspecto más joven y saludable
- Mejoría de la Microcirculación: La carboxiterapia favorece la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), lo cual se traduce en un aporte continuo de nutrientes para la piel, incluso después de finalizadas las sesiones.
Otro aspecto importante es que el dióxido de carbono inyectado en la carboxiterapia facial se reabsorbe rápidamente y se expulsa de manera natural por el organismo a través de la respiración. Por ello, el riesgo de complicaciones sistémicas es bajo, siempre y cuando el tratamiento se realice con las dosis adecuadas y bajo supervisión experta.
La evidencia científica que respalda la carboxiterapia en diversos ámbitos médicos (desde la cicatrización de úlceras hasta la estética) ha mostrado resultados favorables, especialmente en lo referente a la mejora de la circulación y la regeneración de tejidos. Este bagaje científico proporciona la base para confiar en la seguridad y efectividad de la carboxiterapia facial como alternativa o complemento a otros tratamientos de rejuvenecimiento.
- Si estás en tratamiento con diálisis
- Si sufres ataques de epilepsia
- Si padeces: infecciones virales crónicas, infecciones cutáneas agudas o periodos de inflamación en zonas locales específicas
- Si has sufrido un infarto, tienes una angina de pecho, insuficiencia cardíaca muy grave o una enfermedad cardíaca congestiva
- Si tienes la presión arterial alta
- Si has sufrido una embolia pulmonar o tienes trombosis aguda
- Si has tenido un accidente cerebrovascular reciente
- Las mujeres embarazadas o lactantes deben tener cuidado. En estos casos es recomendable consultar antes al médico de cabecera o ginecólogo que lleve el embarazo.
- Personas que tengan sangrado excesivo o hemofilia, así como quienes sufren de anemias muy fuertes, o cualquier enfermedad hemorrágica.




